Por medio del voto, los ciudadanos ejercen el derecho reconocido por la Constitución a participar en comicios para la designación de sus representantes, es decir para elegir, o para pronunciarse frente aquellas propuestas que le sean sometidas a su consideración, tales como plebiscitos, referendo, consultas populares y revocatorias del mandato. El voto representa el principal mecanismo de participación ciudadana, razón por la cual le corresponde al Estado asumir la gran responsabilidad de proteger, auspiciar y fomentar este derecho. El voto debe ser libre, El voto es libre cuando su ejercicio no está sujeto a presión o coacción alguna. Para que el voto sea libre es necesario que el ciudadano se encuentre bien informado y libre de presiones. El voto debe ser secreto ya que el sufragio debe coincidir con la espontánea y auténtica voluntad de los ciudadanos, por lo cual el voto debe manteberse en secreto y en consecuencia, el Estado deberá garantizar el voto secreto. El voto secreto es una condición para que el voto sea libre.
El voto debe ser individual, ya que el ciudadano elector debe ejercer si derecho por sí mismo, sin que se permita, el voto por correo o por mandato. La citada característica corresponde a la expresión “un ciudadano, un voto”. El voto se ejerce mediante cubículos individuales o en urnas separadas. Y asimismo el voto es universal, es decir el voto es patrimonio de todos. Pertenece a todos y no hay lugar a distinción discriminatoria por factores culturales, políticos, raciales, sociales o económicos. Sólo el ciudadano que cumpla los requisitos legalmente determinados y se halle en la plena capacidad de goce de sus derechos políticos puede elegir y además, ser elegido.
Decimos que el voto es condicional o programático porque cuando se eligen Gobernadores y Alcaldes, éstos quedan obligados a cumplir el programa de gobierno que presentaron a nuestra consideración al inscribirse como candidatos. Según el Artículo 259 de la Constitución Nacional, si incumplen los ciudadanos pueden promover libremente la revocatoria del mandato en el caso de Gobernadores y Alcaldes.
El voto es a la vez un deber y un derecho, pues cuando un ciudadano ejerce un derecho constitucional del sufragio depositando su voto en una urna, cumple con uno de sus máximos deberes, como es el de participar en la vida política, cívica y comunitaria del país.
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