La constitución plasma una serie de disposiciones sobre la protección del medio ambiente, que se extiende al ámbito de los deberes y las obligaciones. Esta resalta el deber del Estado de proteger la diversidad e integridad del ambiente y de conservar las áreas de importancia ecológica y, así mismo, tiene como finalidad garantizar el desarrollo de cada ciudadano dentro de un ambiente sano.
En base a lo anterior, el Estado está la obligación de hacer del medio ambiente un tema prioritario y de desarrollar estrategias que garanticen su conservación.
Desarrollaremos un plan político y normativo que proteja la fauna y la flora, en especial, el Amazonas. Dicho plan busca reducir la deforestación, que como se sabe, es uno de los factores que causa el cambio climático.
Así mismo, se deben involucrar a las empresas y los hogares en busca de soluciones pequeñas pero significativas, ya que muchas de las actividades realizadas por nosotros dependen de quemar combustibles como el Carbón. |